Duermes mal aunque estés agotada
Te acuestas rendida y el cuerpo no afloja. Te sobresaltas. Sientes el pecho apretado sin motivo claro, y al día siguiente empieza igual.
Terapias integrativas y energéticas · Sólo online
No hace falta que sepas ponerle nombre. Basta con reconocerte.
Te acuestas rendida y el cuerpo no afloja. Te sobresaltas. Sientes el pecho apretado sin motivo claro, y al día siguiente empieza igual.
Hiciste terapia y te sirvió. Puedes explicar de dónde viene todo. Y aun así hay algo que no se soltó, y está en el cuerpo, no en la cabeza.
Lo reconoces mientras pasa. Te lo explicas perfecto. Y vuelve a pasar, en los vínculos o en lo que postergas una y otra vez.
Es real lo que te pasa. Que tenga una parte emocional no significa que esté en tu cabeza ni que dependa de tu voluntad.
Casi nunca es que no quieras. Suele ser una de estas seis.
Y probablemente lo hayas hecho durante mucho tiempo. Esto no viene a reemplazar tus recursos: viene a sumarte uno más.
Es una videollamada desde donde estés, sin traslados y en el horario que te sirva. El tiempo de la sesión es el único tiempo que ocupa.
Puede pasar, y prefiero decírtelo antes. Por eso conversamos primero y no te vendo un paquete largo sin saber qué te trae.
Puede ser. Y también puede quedarse años. No hace falta que sea grave para que merezca atención.
Lo hablamos por mensaje antes de que decidas nada, y sin compromiso. No hay ninguna sorpresa esperándote al final.
No se entera nadie. No hay sala de espera ni recepción: es una videollamada desde tu casa, y lo que hablamos no sale de ahí.
Y si lo que te frena es no saber si esto es serio o es esoterismo, esa es la mejor pregunta de todas. Está contestada en lo que no hago.
Sin misterio y sin escenario. Es una videollamada, y esto es lo que pasa adentro:
Creo que esto dice más de mí que una lista de beneficios:
Cada una tiene su propia página, con lo que se trabaja y lo que no prometo.
El método
No es un nombre inventado para sonar distinto: es el nombre del método.
La biohipnosis sistémica integra tres herramientas en una misma sesión. Cada una mira un lado de lo mismo:
El cuerpo como mapa: qué historia emocional acompaña a un síntoma.
Bajar el ruido para llegar adonde la conversación sola no alcanza.
El sistema del que vienes, y lo que se repite generación tras generación.
Casi nunca lo que te pasa es sólo del cuerpo, sólo de tu historia o sólo de tu familia. Trabajarlas por separado obliga a elegir por dónde empezar. Integradas, se sigue el hilo hasta donde vaya.
Qué es la biohipnosis sistémica, en detalle →Cada una tiene su página, con cómo es y lo que no prometo.
El tesoro que tu cuerpo guarda
Antes de escribir
No. Estás consciente todo el tiempo, escuchas, entiendes y puedes hablar. Si en algún momento quieres parar, paramos. No pierdes el control: recuperas tu centro.
No es dormir. Es un estado de atención concentrada, parecido a cuando te absorbe una película o un trayecto que conoces de memoria: sigues ahí, sólo que con el ruido de afuera más bajo.
Sí, y es la única forma en que atiendo. Lo que hace falta es un lugar donde nadie te interrumpa durante la sesión, auriculares y buena conexión. Nada más.
No, y no quiero que lo haga. Si estás en tratamiento psicológico o médico, esto se suma. No indico, no sugiero y no cuestiono medicación: no es mi campo y no me corresponde.
Prefiero hablarlo por mensaje, después de entender qué te trae. Escríbeme y lo conversamos sin compromiso.
Escríbeme y me cuentas qué te trae. Te explico cómo es el proceso y decidimos juntas si esto es para ti. Si no lo es, te lo digo.
Te contesto yo. Sin compromiso y sin prisa.