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Hipnosis para dejar de fumar

¿Te suena esto?

  • Lo dejaste antes y volviste, y esa vez te dolió más que fumar.
  • Sabes perfectamente todo lo que te hace, y eso no alcanzó nunca.
  • Fumas cuando la cosa se pone tensa, o cuando por fin hay silencio.
  • Te da vergüenza que sea esto lo que no puedes.

No fumas porque te falte información ni porque te falte voluntad. Fumas porque ese cigarrillo hace algo por ti, y hasta que eso tenga otro lugar, va a seguir haciéndolo.

Qué se trabaja en sesión

Para qué te sirve fumar

Suena raro preguntarlo así, y es la pregunta que cambia el resto.

Los momentos, uno por uno

No se deja «de fumar»: se dejan situaciones concretas, cada una con su propio motivo.

Con qué se reemplaza

Sacar algo sin poner nada en su lugar es la receta para volver.

Ver cómo es una sesión, paso a paso →

Lo que no hago con esto

No prometo que dejes de fumar, ni en una sesión ni en diez. No es un tratamiento médico y no reemplaza a los que existen: si tu médico te ofreció apoyo para dejarlo, esto se suma a eso. Y no voy a usar el miedo como palanca — ya lo tienes de sobra.

La lista completa de lo que no hago →

Preguntas

¿No era que con una sesión alcanzaba?

Es lo que se promete mucho y no te lo voy a prometer. Hay gente a la que le pasa rápido y gente a la que le lleva un proceso. Ponerle un número sería inventar.

¿Y si vuelvo a fumar después?

Puede pasar y no significa que fallaste. Se retoma desde ahí, mirando qué se activó.

¿Me vas a dar asco al cigarrillo?

No trabajo así. La aversión suele durar poco y no toca el motivo por el que fumas.

Otras cosas que se pueden trabajar

¿Es esto lo que te trae?

Escríbeme y me cuentas. Te digo si puedo acompañarte, y si me parece que necesitas otra cosa, también te lo digo.

Te contesto yo. Sin compromiso y sin prisa.