Hipnosis para la ansiedad
¿Te suena esto?
- Te acuestas rendida y el cuerpo no afloja.
- Te sobresaltas con un ruido cualquiera, con un mensaje, con nada.
- Sientes el pecho apretado y no hay una causa a la que señalar.
- Revisas todo dos veces y aun así te queda la sensación de que algo falta.
- Y encima está la culpa: no tendría por qué pasarte, tu vida está bien.
Cuando la alerta se queda encendida mucho tiempo deja de sentirse como alerta y empieza a sentirse como tu forma de ser. Eso es lo que más cansa: no el susto, sino la sospecha de que ya eres así.
Qué se trabaja en sesión
Bajar el volumen del cuerpo, primero
Antes de entender nada, el sistema nervioso necesita registrar que puede aflojar. Eso se practica, no se decide.
Qué está sosteniendo la guardia
Casi siempre hay algo que la alerta está cuidando. Trabajamos con eso, no contra ello.
Un recurso para el momento
Algo breve que puedas usar cuando el pecho se cierra y no hay nadie cerca. Es tuyo y no depende de mí.
Lo que no hago con esto
No diagnostico trastornos de ansiedad y no los trato. Si tienes un diagnóstico o estás en tratamiento, esto se suma a lo que ya haces: no lo reemplaza, y no voy a opinar sobre tu medicación. Si en nuestra primera conversación me parece que lo que necesitas es atención en salud mental, te lo voy a decir.
Preguntas
¿Esto reemplaza a mi psicóloga o a mi psiquiatra?
No, y no quiero que lo haga. Es una herramienta más que se suma a tu tratamiento.
¿En cuántas sesiones se me pasa la ansiedad?
No lo sé, y quien te dé un número tampoco. El ritmo lo pone tu proceso. Prefiero decirte esto antes que venderte una promesa.
¿Voy a revivir cosas feas?
Trabajamos con lo que aparece y a tu ritmo, sin forzar nada. Estás consciente todo el tiempo y si quieres parar, paramos.
Otras cosas que se pueden trabajar
¿Es esto lo que te trae?
Escríbeme y me cuentas. Te digo si puedo acompañarte, y si me parece que necesitas otra cosa, también te lo digo.
Te contesto yo. Sin compromiso y sin prisa.